Historia

Es en 1987 cuándo la obra de Dios empieza a extenderse en las calles de Bogotá por la Directora, luego  de una visión dada por Dios en  Alemania en donde pudo ver a un niño de la calle en Colombia pidiendo ayuda,  lo que la motiva a emprender su propósito misionero en nuestro país.

Es así como junto a un grupo de misioneros crea un hogar de paso para niños y adolescentes en la Localidad de Chapinero, ofreciéndoles alimentación, vestido y orientación espiritual. Fue durante este periodo que muchos de los-as jóvenes y niños-as manifestaban no querer irse de este lugar, pues encontraban un refugio amoroso que no podían encontrar en las calles.

Se decide entonces crear  un lugar en el que los asistentes al hogar de paso tuvieran una mayor protección y se pudiera realizar seguimiento a sus necesidades y problemáticas;  clarificando la visión de la Fundación en pro de la restauración de los derechos vulnerados a los NNA, a partir de los principios Bíblicos como orientadores y ejes transversales de la intervención.

EL maltrato infantil (abuso físico, emocional, sexual, negligencia), la pobreza y condiciones de precariedad, el analfabetismo, el trabajo infantil, entre otras situaciones que atraviesan y nuestros niños-as y jóvenes de la ciudad, como causa del desamor y la resignación de una vida desdichada e ignorando la existencia de un Dios vivo, son las razones que motivan a la Directora y su equipo de trabajo a emprender las acciones para la construcción de un Hogar, con esfuerzo y fortaleza inquebrantable que solo se puede encontrar en Dios.

En el año  de 1997 se obtuvo la personería jurídica por parte del ICBF abriendo las puertas a un sueño que busca la restauración total de aquellos niños y jóvenes con vulneración de sus derechos y se les apagó la esperanza.

Gracias a la infaltable ayuda de Dios, a los buenos corazones que deciden apadrinar un niño, a la perseverancia de su fundadora Angelika Walker y de todas aquellas personas que contribuyeron en la construcción de este hermoso ministerio, hoy han sido muchas las personas que han conocido del amor de Dios a través de la dedicación, principios cristianos y un caluroso hogar que abre sus puertas para recibir una persona y extender una nueva y mejor oportunidad de vivir.